“nena, mira en el cielo, las golondrinicas...”

Mariu

Soy natural de Archena, pueblo de la Vega Media, de donde salí para realizar mis estudios de Traducción e Interpretación en Castellón de la Plana.
Por aquel entonces empezaba la era de internet y aún recuerdo abrir mi primer hotmail, y para nosotros, estudiantes, futuros traductores, empezábamos también a ser conscientes de la globalización a la que el mundo estaba asistiendo, no sólo en lo económico, sino en lo cultural.

La mayoría que salimos de la universidad de Traducción fuimos a parar a distintas partes del globo, pues estudiar Traducción desarrolló en la mayoría de nosotros un apetito insaciable de viajar y conocer culturas y formas de percibir, de coger aviones para bajarse de ellos a practicar una lengua: comunicarnos con otras personas que normalmente en una situación “normal” no ocurriría.En mi caso, el desarrollo de mi segunda lengua extranjera me llevó a Francia, donde viví 4 años.

Una de las mejores cosas que me aportó Francia fue la oportunidad de estudiar Audiovisuales en la Escuela de Cine pública, pudiendo desarrollar un aspecto de mi personalidad, más creativo, al que antes no había podido dar salida. La ESAV fue dura de compaginar con trabajos de camarera y asistente de foto, pero de un incalculable valor para mi posterior, y actual, perspectiva transmedia de la información y comunicación.

La vuelta a Murcia estuvo compaginada con varios viajes y estancias en Londres. Decidí ampliar mi formación, esta vez en el área de la Gestión Cultural, gracias al curso de Nuevos Modelos de Gestión de la Universidad de Murcia. Así fue como se destapó una de las cosas que más me gusta: los proyectos de transformación social. La cultura debe ponerse al servicio de éstos y tal vez cada día estemos más cerca de una sociedad cuya economía sea más creativa. Paralelamente empecé a gestionar eventos pequeños pero muy inspiradores, siempre dentro de un marco alternativo.

Por otro lado, volví a mis orígenes de forma casual. Y es que volvía a la escritura.
Siempre se me dio bien escribir, así que eso fue lo que hice: escribir. Escribir y compartirlo en las redes sociales. Fue de esta manera como llegó el copywritting y la edición de contenidos.

Mi forma de percibir el mundo: todas las palabras e ideas, todos los temas, se conectan. Y es así como creo contenidos de calidad para redes sociales y publicidad, al mismo tiempo que concibo estrategias de guerrilla y proyectos culturales para responsabilidad social.

Comuniquemos.